Se ha echo con nosotras el tiempo; han pasado días, meses y estaciones por delante de nuestros ojos ya. El verano tardío, el otoño arrugado, después el invierno de hielo con su primavera llena de vida Y aquí estamos ahora, empezando el verano sofocante. Ya hemos pasado muchos días, muchos momentos, muchas historias y a muchas personas. Pero aquí estamos, dispuestas a tragarnos el mundo.
Quería susurrarte al oído que no hay más mundos para mí, quería tocarte para sentirte algo más cerca, quise olvidarme del resto del mundo durante un segundo,cerrar los ojos y pensar que tu eres para mí y que yo solo soy para tí. Ahora que nadie mira, que nadie me escucha, que nadie nos siente, quería agradecértelo todo y nada, quería que este momento fuera épico, que se escribiera en los libros de historia y que el firmamento cambiara durante un solo segundo. Ahora que nadie mira, quiero que lo sepas, que siempre he sido tuya.
Impulsos felinos que incitan a seguir viva, gatos que arañan sin hacer el mínimo ruido causando mayor impresión. Restauración del caos entre bigotes y quejas a grandes maullidos. Veladas nocturnas por el tejado de su cabeza. Observando la luna.